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Los otros autos de la Exposición Rural
Más allá de las primicias que luce la muestra de Palermo (Fiat 500C, Peugeot 207 GTi y Volkswagen Amarok Startline), otras marcas como Chevrolet, Citroën, Ford, Polaris, Subaru y Toyota también exponen sus gamas de productos.
CHEVROLETGeneral Motors Argentina llevó a La Rural dos clásicos de sus stands en las exposiciones ganaderas: la incombustible pick-up S10 (su reemplazo está previsto recién para el 2012) y el incomparable Corvette Z06. También se exhiben un Agile, un Aveo y una Captiva Xtreme.
CITROËNLa marca francesa mostró el nuevo C3 XTR (que ahora se comercializa sólo como un pack opcional para el C3), además de un C5, una C4 Picasso y la nueva Berlingo.
FORDComo sponsor oficial de la Exposición Rural, los del óvalo presentaron un gran stand en el pabellón principal con las pick-ups Ranger y F-100, además de un Focus y un Mondeo. En la pista de pruebas, se pueden probar las pick-ups y la nueva Kuga.
POLARISNaval Motors, el representante de los cuatriciclos y ATV norteamericanos en la Argentina, exhibió el RZRS que ya había presentado en Pinamar (en la foto, en color blanco, leer crítica completa) y sorprendió con el flamante RZR4. Se trata de la versión de cuatro plazas del RZR, desarrollado con la colaboración de Robby Gordon, el espectacular piloto Hummer de los últimos Rally Dakar. ¿Su precio? Nada menos que 28 mil dólares.
SUBARUIndumotora, el representante de Subaru en la Argentina, también estuvo en La Rural con los modelos Tribeca (foto), Outback, Forester y el flamante XV que presentó la semana pasada.
TOYOTAA pesar de la fuerte competencia que le surgió en los últimos meses, la Toyota Hilux exhibe con orgullo en Palermo su título de pick-up best-seller de la Argentina. Se exhibieron modelos equipados con los diferentes kits de accesorios. También se reservó un lugar especial para dos Prius híbridos y se mostró la gama completa de modelos.
POLICÍA FEDERALLa Policía Federal sorprendió con un stand donde exhibe motos antiguas y un clásio patrullero Torino de los años ’70. Tan impecable como escalofriante.
Crítica: Polaris Ranger RZR S 800 EFi
Una prueba de manejo exclusiva y vertiginosa con el juguete de moda del verano 2010. Caro, incómodo y muy divertido.
Agarrá un cuatriciclo, ponele una carrocería de fibra de vidrio, dos butacas de competición, una jaula de caños soldados y… ¡voilà! Bienvenido al vehículo de moda del verano 2010. Es más simple y rústico que cualquiera de las camionetas 4x4 que exploran los médanos de la Costa Atlántica, pero ninguna de ellas puede seguirle el ritmo a este pequeño aparato.
Procedentes de Estados Unidos, los cuatriciclos Polaris ya tienen una buena fama en el mercado local –se sabe que son caros, pero los mejores para el trabajo pesado- y de a poco comienzan a hacerse conocidos los side-by-side Ranger. El término side-by-side define a una categoría de vehículos, que no son más que cuatriciclos carrozados con los pasajeros sentados lado-a-lado y no en tándem, como en un quad normal.
Hace dos años tuve la oportunidad de probar el Ranger 500, un vehículo de trabajo que puede resultar muy divertido de manejar y es casi imposible de encajar. Este verano, Naval Motors, el importador de Polaris en la Argentina, presentó la versión deportiva del Ranger: el RZR S 800 EFi.
Mide apenas 2,60 metros de largo y pesa sólo 429 kilos. El motor bicilíndrico de cuatro tiempos y 760 centímetros cúbicos es conocido de otros vehículos de trabajo de Polaris, pero la diferencia es que en el RZR su único fin es la diversión. Alcanza una velocidad máxima de 102 km/h, pero lo más impresionante es su capacidad de aceleración: de 0 a 60 km/h en 3,8 segundos.
Como en todos los Ranger, tiene un sistema de transmisión automática con embrague centrífugo muy fácil de operar. Hay dos modos de tracción: trasera y 4x4. Y cinco marchas disponibles: Parking, Neutral, Reversa, Alta y Baja. En condiciones normales se circula en Alta y con tracción trasera. Para hacer cualquier cambio en la transmisión hay que detenerse por completo y pisar el freno.
Durante cuatro horas, tuve la oportunidad de probar el RZR en Pinamar. El recorrido comenzó sobre asfalto, donde uno tiene la sensación incuestionable de estar viajando arriba de una licuadora. El Ranger es ruidoso hasta la sordera, los neumáticos off-road rebotan como pelotas sobre el pavimento, patinan ante la mínima acelerada y la gente te mira como si realmente estuvieras paseando arriba de un electrodoméstico con cinturones de seguridad.
No tiene parabrisas, así que por encima de los 40 km/h, lo mejor es permanecer con la boca cerrada, para que no entren moscas ni pterodáctilos. A los pocos minutos de andar, los componentes mecánicos ocultos bajo la carrocería comienzan a calentar el asiento como la mejor butaca calefaccionada de Mercedes-Benz. Ideal para el invierno. Lástima que estamos en verano.
Pero todas estas incomodidades se olvidan cuando salís del asfalto y te metés en los primeros senderos de arena. En 4x2, las curvas se dibujan más con el acelerador que con el volante. Los neumáticos comienzan a traccionar mejor y sólo hay que aflojar ante los baches. La suspensión delantera tiene brazos dobles y un interesante recorrido de 23 centímetros. La suspensión trasera es independiente, con barra estabilizadora. Pero hay que andar con cuidado: el Ranger es tan chiquito que cabe entero adentro de algunos buracos.
La posición de manejo no es muy cómoda. El volante no se regula en altura y queda demasiado bajo. Los pedales están muy juntos y el punto de apoyo para el pie izquierdo obliga a flexionar la rodilla. A cambio, la vista panorámica es espectacular, hacia todos los ángulos.
El pasajero tiene un poco más de espacio para las piernas y un manubrio de bicicleta dónde agarrarse. Frente a él hay varios stickers con advertencias de seguridad redactadas por el Departamento de Legales de Polaris. Mi frase favorita es esta: “El pasajero debe siempre avisarle al operador que reduzca la velocidad o se detenga si se tiene incómodo. Si las condiciones lo requieren, descienda y camine un poco”.
El baúl está ubicado adelante y es tan chico que sólo caben dos botellas de cerveza (bueno, ¿acaso no es un vehículo “recreativo”?). La mayoría de los usuarios optan por llevar sus objetos personales en un par de mochilas que amarran con firmeza a la parte trasera de la jaula.
Una vez en los médanos, el Ranger se siente como en su casa. Los neumáticos literalmente flotan sobre la arena blanda y avanzan con el motor a muy bajas vueltas en esas partes donde todos los demás comienzan a encajarse.
Pero hay que tener cuidado con el acelerador. El riesgo de vuelco es una posibilidad cercana y acá no hay ESP ni ayuda electrónica que te salve. De hecho, esta unidad de pruebas tenía 63 horas de uso y ya había sufrido siete tumbos. A razón de más de un vuelco por cada diez horas de uso.
No hay que alarmarse. El Ranger es muy predecible y trepa pendientes como una cabra, pero la cosa se pone inestable cuando se abusa del acelerador en las curvas. En 4x2, los vuelcos se producen cuando los derrapes controlados se encuentran con algún montículo de costado y el deslizamiento se frena en seco. En 4x4, los vuelcos suceden por simple inercia: el Ranger tiene tanto agarre que sencillamente capota a fuerza de torque. Por su propia concepción, el centro de gravedad en un side-by-side está más alto que en un cuatriciclo o en una camioneta 4x4 normal. Por todo esto, no hay que tener miedo de acelerarlo a fondo, pero siempre con el volante bien derecho.
Otro detalle a tener en cuenta es el consumo. Altísimo. En 4x4 y con baja, es capaz de trepar hasta la Luna, pero vas a tener que llevar tu propio camión cisterna: hace dos kilómetros por cada litro de combustible. El tanque tiene 28 litros. Es decir que, por simple estadística, en diez horas de manejo es probable que te ocurran una de estas dos cosas: quedarte sin nafta o volcar. Sí, el RZR es tan divertido de manejar que orilla el humor negro.
Si nada de esto melló tus ganas de comprarte uno, acá va una última estocada mortal: cuesta 25.600 dólares. Se puede patentar, como todo cuatriciclo, pero su uso está limitado al ámbito rural. Se puede manejar en playas, médanos y en el campo, pero no en calles, avenidas ni rutas. La única excepción parece ser Pinamar, donde los cuatriciclos y side-by-side circulan por las calles y avenidas con la venia de las autoridades locales.
El Polaris Ranger es caro y las leyes de tránsito lo limitan. Por esa misma plata podés comprarte una Land Rover Defender usada. No muy vieja, una del 2005. Y la podés manejar en cualquier lado. Pero las modas de verano no se nutren de reliquias británicas ni se fijan en cuestiones burocráticas. La idea es mostrarse con el último juguete sobre ruedas y el RZR cumple ese papel a la perfección. Durante el mes de enero y sólo en la concesionaria de Pinamar, se vendieron 16 unidades.Posts relacionados:
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¿QUÉ ES?: La versión más extrema y deportiva del side-by-side (cuatriciclo carrozado, con los ocupantes ubicados “lado a lado”) fabricado en Estados Unidos. Acaba de salir a la venta en nuestro mercado y debutó en público Pinamar.
MECÁNICA: Motor bicilíndrico de cuatro tiempos, 760 centímetros cúbicos de cilindrada, tracción integral desconectable, caja automática. Acelera de 0 a 60 km/h en 3,8 segundos. Velocidad máxima de 101 km/h
LO MÁS: Es el juguete por excelencia del verano 2010. Tener uno es más cool que ver a Pampita e Isabel Macedo agarrándose a piñas para ver cuál se queda con vos.
LO MENOS: El precio.
EL DETALLE: En el stand de Polaris en Pinamar se puede solicitar un test drive. Eso sí, cuidado con el perro.
PRECIO: 25.600 dólares.
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Polaris abrirá una fábrica en Brasil
Publicado por CC
el 8 de enero de 2010
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Polaris Argentina también correrá el Dakar
Polaris Argentina, el representante de los quads norteamericanos en nuestro país, anunció que participará con un equipo oficial en la próxima edición del Rally Dakar, que se largará desde Buenos Aires el primero de enero.
El piloto Santiago Hansen –subcampeón nacional de Quads 4x2- correrá con un Sportsman 850xp EPS, con 70 caballos de potencia. La unidad tiene modificado el sistema de escape, la admisión y la electrónica de la inyección, que fue desarrollada especialmente para esta competencia. La transmisión es 4x4 On Demand, con caja de cambios automática y caja de transferencia con alta y baja.
La presentación de los equipos argentinos para el Dakar 2010 continuará mañana, con el lanzamiento del nuevo Mitsubishi Racing Lancer de Orly Terranova.
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Polaris abrirá una fábrica en Brasil
Polaris abrirá una fábrica en Brasil
Por André Mendes
Polaris, la marca de cuatriciclos y vehículos “side-by-side” (cuatriciclos carrozados como el Ranger, foto) abrirá una fábrica en la ciudad brasileña de Manaos, capital de Amazonas, durante el primer semestre del 2010. Después de la fábrica que tiene enTaiwán, será la segunda planta de Polaris fuera de Estados Unidos.
El primer modelo que será producido en Brasil será el Sportsman 500HO (foto de abajo), con motor monocilíndrico de cuatro tiempos, refrigerado por agua y con 498 cc de cilindrada. Más adelante se fabricará el Ranger.
“Brasil y México son los mercados más importantes para Polaris en América Latina. Aquí podemos explorar el segmento de recreativo y del trabajo agrícola. Debido a su fuerza, maniobrabilidad y economía, nuestros vehículos son ideales para el trabajo en el campo”, señaló Paul Tomsche, diretor de Operaciones de Polaris para América Latina.
Debido en gran parte a su elevado precio, los productos de Polaris tienen una presencia más discreta en la Argentina. Su representante local es Naval Motor, una firma más especializada en náutica que en vehículos terrestres. Los principales usuarios de vehículos Polaris en nuestro país son las fuerzas de seguridad.
* Copyright de AutoEsporte. Derechos de reproducción y traducción de Argentina Auto Blog.
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El Polaris Ranger llegó a la Antártida
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Durante esta campaña de verano, las bases argentinas en la Antártida comenzaron a utilizar los Polaris Ranger canadienses como medio de transporte para transitar terrenos difíciles. Esta pequeña 4x4 con mecánica de cuatriciclo, se comercializa en nuestro país por 18.500 dólares. En la Antártida es utilizado como vehículo de trabajo y exploración.
Durante el invierno, los Ranger serán adaptados con cuatro orugas independientes en el lugar de cada rueda para desenvolverse con mayor seguridad sobre la nieve y el hielo.
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Un motor, cuatro ruedas y poco más. El mejor todo terreno del mundo también es el más pequeño: 2,87 metros de largo y 1,90 de ancho. Por sus dimensiones, está más cerca de un electrodoméstico que de una Hummer o un Land Rover.
Sólo se puede tomar con seriedad al Ranger 500 cuando se lo maneja o cuando se conoce un poco la historia de Polaris: desde hace 50 años es el mayor fabricante de motos de nieve del planeta y desde hace dos décadas se especializó en vehículos todo terreno. Sus cuatriciclos se vendieron por millones y en 1997 se decidió a fabricar el Ranger, un extraño híbrido entre un cuatri y un jeep, que intenté encajar en vano.
Detenido, su aspecto es simpático, por no decir casi ridículo. Parece el modelo a escala de un extraño aparato que nunca existió. En su cabina hay espacio justo para tres adultos que sólo están protegidos por una especie de tienda de campaña con parabrisas de vinilo transparente y una robusta barra de seguridad.
En la caja de carga se puede poner una butaca para llevar a tres personas más, a la intemperie total. La caja es basculante y tiene una capacidad de hasta 455 kilos de carga.
El conductor va sentado en una larga butaca que comparte con sus acompañantes. Tiene la misma ergonomía de un banco de plaza. El volante es grande y horizontal, como el de un camión. Pero con el vehículo detenido, la dirección pesa aún más que la de un Scania.
No hay muchos más comandos para accionar: un pedal de freno, un acelerador y una palanca rústica para la caja automática.
Colin Chapman, el desaparecido fundador de Lotus, se hizo famoso por crear el Seven, “un auto con prestaciones de moto”. La fórmula del Ranger está en las antípodas de Chapman y ahí está el secreto de su temperamento explosivo: es una moto, un cuatriciclo de 500 centímetros cúbicos, con la carrocería de un auto.
El motor es un cuatro tiempos refrigerado por agua con 30 caballos de potencia. Con un peso en vacío de 539 kilos, tiene una relación peso/potencia mucho mejor que la de varios Land Rover y Toyota modernos.
La caja automática tiene un sistema de transmisión variable y sólo cuatro opciones: alta, baja, neutral y reversa. Conectar la doble tracción no es difícil: sólo hay que presionar el único botón que hay en todo el tablero.
La primera impresión que causa el Ranger en movimiento es su sonido. Es un aparato ruidoso. Desde la butaca es posible escuchar el rumor que emite cada engranaje al impulsar a su compañero.
La segunda impresión es la temperatura. El viento se mete por todos lados, pero no hay que preocuparse por el frío: en pocos minutos el respaldo del asiento comienza a irradiar el calor del motor como si fuera la mejor butaca calefaccionable de un Jaguar.
Después están las vibraciones. Este aparato tiembla, se sacude, parece vivo. Y de mal humor. Por último está la aceleración: tan instantánea que noquea.
El motor trepa de vueltas tan rápido como una Minipimer y los neumáticos de 12 pulgadas avasallan todo lo que encuentran en su camino: tierra, barro, arena, nieve, terraplenes, zanjas, ríos, arbustos, animalitos del bosque y militantes de Greenpeace. De hecho, por su capacidad depredadora, el Ranger debería figurar en la lista negra de las organizaciones ecologistas.
Y sin embargo, es el vehículo más ambientalista que se haya construido jamás: con el consumo de una moto y casi sin dejar huella te puede llevar al medio del pantano más inaccesible donde la única especie en extinción vas a ser vos, ante la euforia de miles de mosquitos que tal vez se encuentren con el primer ser humano que ven en sus vidas.
O tal vez te pueda llevar a la cima de una montaña nevada, como lo hizo la Gendarmería Nacional el año pasado, por invitación del importador Naval Motor. Si se queda encajado –cosa difícil- no hay problema: siempre va a ser más fácil empujar este cuatri-jeep de 500 kilos que ponerle el hombro a una camioneta de dos toneladas.
Y si, de alguna manera alguien encuentra el límite de su capacidad de tracción, Polaris ya pensó en un Plan B: en opción se ofrecen unas orugas que lo convierten en un tanque en miniatura.
Como el conejito a pilas de la propaganda, el Polaris Ranger es un juguete incansable que anda y anda. Su precio de 17.500 dólares lo eleva casi al nivel de capricho con ruedas, pero en apenas dos años ya se vendieron 80 unidades en todo el país.
El mundo está lleno de vehículos más grandes, confortables, silenciosos y sensatos que, en dimensiones, le sacan varias cabezas al Ranger. Pero cuando el camino se pone difícil, nadie llega ni a las rodillas del mejor secarropas off-road del mundo.
FICHA TECNICA
Precio: 18.500 dólares (febrero 2009)
Motor: central-trasero, monocilíndrico, 4 tiempos, refrigerado por aire.
Cilindrada: 499 cc
Potencia: 30 CV
Transmisión: Caja automática de transmisión variable, caja reductora y tracción a las cuatro ruedas desconectable.
Peso: 539 kg
Medidas: largo, 2.870 mm; ancho, 1.905 mm; alto, 1.520 mm; distancia entre ejes, 1.930 mm
Capacidades: 455 kg de carga; 682 kg de remolque.

